La cuenta atrás para el derribo de los edificios propiedad del Principado y que no tendrán una segunda vida en el viejo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) ha comenzado. Los operarios de la empresa barcelonesa Hercal Diggers descargaron en la tarde de hoy una serie de material para vallar todos los agujeros que presentan los inmuebles consecuencia de los robos que ha habido en los dos últimos años. A pesar de que los inmuebles se han quedado en chasis, el Principado tan solo ha interpuesto una denuncia, según informó la pasada semana el portavoz regional, el consejero Guillermo Peláez.