Fue en un año de huelgas, en un país con banda sonora: “Libertad sin ira”, de Jarcha, y “Asturias”, de Víctor Manuel. Ocurrió casi al tiempo que Adolfo Suárez era nombrado presidente del Gobierno. Era 1976 cuando el Hospital San Agustín nacía como Residencia en un camino de Heros, en una especie de atalaya que se asomaba a un Avilés cambiante. Ahora, ese hospital, universitario desde hace una década, celebra sus bodas de oro, cincuenta años desde que un mes de mayo abrió sus puertas con tres servicios: Urgencias, Ginecología y Pediatría. El resto vino después.