Cuando el calendario del Antroxu se estrecha, el ritmo de la charanga "Xaréu Nel Ñeru" se vuelve frenético y la creatividad no conoce límites. La formación, que este año celebra con orgullo sus 31 años de vida, ha decidido esta edición volver a la "fantasía clásica" carnavalera, después de las apuestas diferentes de años previos y, además, salir para "dejar huella". "Si no, es como los fuegos artificiales si suenan y no te deja volcado; es como que sí, las luces son muy guapas, pero falta ese estruendo que nosotros buscamos en los ritmos y en la explosión del baile", advierte Alfonso Pita, presidente de la charanga.