El pasado 6 de marzo agentes de la Policía Nacional detuvieron en el puerto de Barcelona a un fugitivo internacional, de nacionalidad kosovar, que tenía vigente una orden de detención de Interpol por delitos de lesiones con resultado de muerte, homicidio o asesinato. El sospechoso llegó en barco al muelle adosado y al conocer su identidad a los agentes les saltó una alerta de la Dirección General de la Policía conforme tenía en vigor un Control Específico por falsedad documental.