Solo dos días después del grave accidente de Adamuz, un nuevo descarrilamiento ferroviario ha vuelto a sacudir la red ferroviaria. Un tren de Rodalies de la línea R4 ha descarrilado en Gelida a última hora del martes tras el desplome de un muro de contención sobre la vía, causando la muerte de una persona y dejando cinco heridos graves. El suceso se ha producido poco antes de las nueve de la noche, cuando el convoy circulaba en dirección a Barcelona entre Sant Sadurní y Gelida.